La información asimétrica da como resultado dos problemas: una selección adversa, la cual ocurre antes de la transacción, y el riesgo moral, que ocurre después de la transacción. La selección adversa se refiere al hecho de que los riesgos de créditos malos son aquellos que tienen más probabilidades de buscar préstamos, y el riesgo moral se refiere al peligro de que el prestatario participe en actividades que sea indeseables desde el punto de vista del prestamista.
La selección adversa
Es resultado de la información asimétrica antes de que ocurra la transacción. En los mercados financieros ocurre porque los prestatarios potenciales que tienen las mayores probabilidades de producir un resultado indeseable (adverso) – los riesgos de créditos malos- buscan más activamente un préstamo y, por tanto, tienen mayores probabilidades de obtenerlo. Ya que la selección adversa hace más probable que pudieran hacerse préstamos a riesgo de créditos malos, los prestamistas pueden decidir no hacer ningún préstamo aun cuando haya buenos riesgos de crédito en el mercado.
Para comprender como ocurre la selección adversa, suponga que tiene dos personas a quienes podría hacer unos préstamos: la persona A y la persona B. La persona A es conservadora y solo pide prestado cuando tiene una inversión en la que está segura que será rentable. La persona B, en contraste, es un apostador que se ha fijado un esquema de enriquecimiento rápido que lo hará millonaria si obtiene un préstamo de $1000 para invertirlos. Por desgracia, como sucede con la mayoría de los esquemas de enriquecimiento rápido, existe una alta probabilidad de que la inversión no sea rentable y que la persona B pierda los $1000.
¿Cuál de las personas es más probable que llame para solicitar un préstamo? Desde luego, la persona B, porque tiene mucho que ganar si la inversión funciona. Sin embargo, uno no querría prestarle, porque existe una alta probabilidad de que esa inversión salga mal y la persona no sea capaz de reembolsar el préstamo.
Si uno conociera a las dos personas muy bien –es decir, si su información no fuera asimétrica- no se tendría problemas, porque se sabría que la persona B representa un alto riesgo y, por tanto, no se le prestaría. Suponga, sin embargo, que no conociera bien a las dos personas. Entonces se tendría más probabilidades de prestarle a la persona B que a la persona A, porque la primera estaría acosando para conseguir el préstamo. Ante la posibilidad de una selección adversa, decidiría no prestarle dinero a ninguna, aunque hubiera tiempos en los que la persona A, que representa un riesgo bajo de crédito, podría necesitar un prestamos para una inversión que valiera la pena.
El riesgo moral
Es el problema que resulta de la información asimétrica después de que la transacción ocurre. En los mercados financieros, el riesgo moral es el riesgo de que el prestataria se vea envuelto en actividades que sean indeseables (inmorales) desde el punto de vista del prestamista, porque hacen menos probable que el préstamo sea reembolsado, los prestamistas pueden decidir no hacer ningún préstamo.
Suponga que usted. hace un préstamo de $1000 a su tío Luis, que necesita el dinero para comprar una computadora que le permita preparar sus clases para sus alumnos de economía. Sin embargo, una vez que usted ha hecho el préstamo, el tío Luis acude al hipódromo a apostarles a los caballos. Si apuesta en una corrida larga de 20 a 1 y gana, podría rembolsarle los $1000 y disfrutar los $19000 restantes. Pero si se pierde, lo que es probable, usted no recuperaría el dinero y el habrá perdido su reputación de tío no fiable y honrado.
El tío Luis tiene un incentivo para ir a las carreras de caballos porque sus ganancias potenciales ($19000), si apuesta correctamente, serán mucho mayores que el costo (su reputación), si apuesta incorrectamente. Si uno supiera lo que el tío Luis trama, le impediría ir a las carreras, y el no podría aumentar el riesgo moral. Sin embargo, es difícil mantenerse informado sobre el paradero de él (ya que la información es asimétrica). La existencia del riesgo moral podría desanimar de hacer el préstamo de $1000, inclusive estando seguro de que recuperaría el dinero si el tío usa los fondos para los fines que mencionó.
La selección adversa
Es resultado de la información asimétrica antes de que ocurra la transacción. En los mercados financieros ocurre porque los prestatarios potenciales que tienen las mayores probabilidades de producir un resultado indeseable (adverso) – los riesgos de créditos malos- buscan más activamente un préstamo y, por tanto, tienen mayores probabilidades de obtenerlo. Ya que la selección adversa hace más probable que pudieran hacerse préstamos a riesgo de créditos malos, los prestamistas pueden decidir no hacer ningún préstamo aun cuando haya buenos riesgos de crédito en el mercado.
Para comprender como ocurre la selección adversa, suponga que tiene dos personas a quienes podría hacer unos préstamos: la persona A y la persona B. La persona A es conservadora y solo pide prestado cuando tiene una inversión en la que está segura que será rentable. La persona B, en contraste, es un apostador que se ha fijado un esquema de enriquecimiento rápido que lo hará millonaria si obtiene un préstamo de $1000 para invertirlos. Por desgracia, como sucede con la mayoría de los esquemas de enriquecimiento rápido, existe una alta probabilidad de que la inversión no sea rentable y que la persona B pierda los $1000.
¿Cuál de las personas es más probable que llame para solicitar un préstamo? Desde luego, la persona B, porque tiene mucho que ganar si la inversión funciona. Sin embargo, uno no querría prestarle, porque existe una alta probabilidad de que esa inversión salga mal y la persona no sea capaz de reembolsar el préstamo.
Si uno conociera a las dos personas muy bien –es decir, si su información no fuera asimétrica- no se tendría problemas, porque se sabría que la persona B representa un alto riesgo y, por tanto, no se le prestaría. Suponga, sin embargo, que no conociera bien a las dos personas. Entonces se tendría más probabilidades de prestarle a la persona B que a la persona A, porque la primera estaría acosando para conseguir el préstamo. Ante la posibilidad de una selección adversa, decidiría no prestarle dinero a ninguna, aunque hubiera tiempos en los que la persona A, que representa un riesgo bajo de crédito, podría necesitar un prestamos para una inversión que valiera la pena.
El riesgo moral
Es el problema que resulta de la información asimétrica después de que la transacción ocurre. En los mercados financieros, el riesgo moral es el riesgo de que el prestataria se vea envuelto en actividades que sean indeseables (inmorales) desde el punto de vista del prestamista, porque hacen menos probable que el préstamo sea reembolsado, los prestamistas pueden decidir no hacer ningún préstamo.
Suponga que usted. hace un préstamo de $1000 a su tío Luis, que necesita el dinero para comprar una computadora que le permita preparar sus clases para sus alumnos de economía. Sin embargo, una vez que usted ha hecho el préstamo, el tío Luis acude al hipódromo a apostarles a los caballos. Si apuesta en una corrida larga de 20 a 1 y gana, podría rembolsarle los $1000 y disfrutar los $19000 restantes. Pero si se pierde, lo que es probable, usted no recuperaría el dinero y el habrá perdido su reputación de tío no fiable y honrado.
El tío Luis tiene un incentivo para ir a las carreras de caballos porque sus ganancias potenciales ($19000), si apuesta correctamente, serán mucho mayores que el costo (su reputación), si apuesta incorrectamente. Si uno supiera lo que el tío Luis trama, le impediría ir a las carreras, y el no podría aumentar el riesgo moral. Sin embargo, es difícil mantenerse informado sobre el paradero de él (ya que la información es asimétrica). La existencia del riesgo moral podría desanimar de hacer el préstamo de $1000, inclusive estando seguro de que recuperaría el dinero si el tío usa los fondos para los fines que mencionó.